Opinó Jose (Realizado el 22/09/11)
Lugar tranquilo y familiar
Bien situado con una bonita terraza, si el tiempo lo permite, no hay que olvidar que está en Navacerrada. Tanto la terraza como el comedor son de reducidas dimensiones, por lo tanto es importante hacer reserva previa. Como se dice de los perfumes, los buenos van el frasco pequeño y en este caso se cumple.
La comida es sencilla, denota un sabor casero y es sin duda de buena calidad.
De entremeses embutidos variados, a reseñar el fabuloso queso.
El planto principal en nuestro caso fue un lomo de choto para dos personas, servido en plato de barro muy caliente (todavía haciéndose la carne), carne tierna y un manjar para quienes les guste la carne con sabor intenso.
De postre yo probé natillas, por supuesto eran caseras y estaban a la altura del resto de la comida, para no dejar ni una gota.
El trato es cercano y agradable, te hacen sentir a gusto. El sitio es bonito y no está muy alejado del centro del pueblo de Navacerrada donde se puede tomar algo antes de la comida y dar una vuelta por sus calles empedradas.
Como negativo, pondría que el parking interior es pequeño, pero no supone un gran problema por que en el exterior se puede encontrar sitio.
Nosotros repetiremos sin duda, con amigos o en familia.
Saludos